Bioadhesivo hecho con veneno de serpiente: bloquea hemorragias en 1 minuto

El veneno de esta especie acaba con sus presas (pequeños mamíferos, aves y reptiles), ya que el organismo se ve imposibilitado para hacer frente creando coágulos y acaba sangrando en exceso y eventualmente muriendo.

A partir de la información obtenida, el grupo de científicos extrajo la molécula reptilasa/batroxobina responsable de la coagulación de la sangre.
Esta enzima se utiliza actualmente en las pruebas diagnósticas en laboratorios para medir los niveles de fibrinógeno.

 El grupo se basó en investigaciones anteriores y añadió reptilasa a una gelatina metacrilada, convirtiéndola en un bioadhesivo tisular de efecto rápido.
Anteriormente el gel había mostrado ser prometedor, esto por la capacidad de control y fijación mediante la luz, sin embargo no era capaz de generar un efecto de adhesión adecuada frente a la sangre.
Añadir la reptilasa solucionó rápidamente ese obstáculo.

Kibret Mequanintbioingeniero de la Universidad de Western, y uno de los autores del estudio publicado en Science Advances, menciona:

“Durante un traumatismo, lesión o hemorragia de emergencia, esta gel puede ser aplicada de forma simple: apretando el tubo y habiendo brillar una luz visible sobre él durante unos segundos”.

Al tener la capacidad de convertir rápidamente el fibrinógeno en fibrina formadora de coágulos, la reptilasa puede llegar a bloquear heridas en aproximadamente 45 segundos, esto supone solamente el 50% del tiempo de la opción actual más rápida en este campo.

El grupo de investigación probó el novedoso pegamento en ratas, los ejemplares con heridas sangrantes importantes, cortes profundos en la piel e inclusive la rotura de vasos sanguíneos mayores, no requirieron ningún tipo de sutura adicional.

Mequanint, dice:
“Prevemos que este ‘superpegamento’ tisular se utilizará para salvar vidas en el campo de batalla o en otros traumatismos accidentales, como los accidentes de tráfico. El aplicador también cabe fácilmente en los botiquines de primeros auxilios”.
A pesar de representar un gran adelanto, el tratamiento aún debe ser sometido a diversos ensayos clínicos antes de que se pueda alcanzar ese punto.

Markus Muttenthaler, químico de la Universidad de Viena, señaló:
“La exploración e investigación de los venenos de animales nos da la posibilidad de aprovechar las vastas bibliotecas de péptidos naturales seleccionados por la evolución a lo largo de millones de años para el descubrimiento de pistas terapéuticas”.
Muttenthaler ha llevado a cabo diversas investigaciones, con el objetivo de estudiar el efecto del veneno de arañas y escorpiones frente al dolor crónico.

FUENTE: cerebrodigital.net

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