Jóvenes con Coronavirus han presentado accidentes cerebrovasculares

El Covid 19 es una enfermedad nueva en el mundo y aún los científicos están aprendiendo sobre ella.

De acuerdo a reportes de distintos hospitales en Estados Unidos, personas entre 30 y 40 años han comenzando a reportar problemas para hablar y de movilidad. Sin saber por qué es que esto estaba ocurriendo, resulta que estaban infectados por el COVID-19 sin saberlo.

Los informes de accidentes cerebrovasculares en los jóvenes y de mediana edad en muchos  hospitales de Estados Unidos en las comunidades afectadas por el nuevo Coronavirus, son el último giro en nuestra comprensión evolutiva de la enfermedad que causa. El número de personas afectadas es pequeño pero notable porque desafían la forma en que los médicos entienden el virus. A pesar de que ha infectado a casi 2.8 millones de personas en todo el planeta y matado a unos 195,000 hasta este viernes, sus mecanismos biológicos continúan eludiendo las mentes científicas más importantes. Alguna vez se pensó que era un patógeno que ataca principalmente a los pulmones, se ha convertido en un enemigo mucho más formidable, que afecta a casi todos los sistemas de órganos principales del cuerpo.

Precedente chino.

Hubo un informe de Wuhan, China, que mostró que algunos pacientes hospitalizados habían sufrido accidentes cerebrovasculares, aunque muchos estaban gravemente enfermos y eran ancianos.

Ahora, por primera vez, tres grandes centros médicos de EE. UU. se están preparando para publicar datos sobre el fenómeno del accidente cerebrovascular. Solo hay unas pocas docenas de casos por ubicación, pero proporcionan nuevas ideas sobre lo que el virus hace a nuestros cuerpos.

Un accidente cerebrovascular es una interrupción repentina del suministro de sangre. Puede ser causada por problemas cardíacos, arterias obstruidas debido al colesterol, incluso abuso de sustancias. Los mini-golpes a menudo no causan daños permanentes y pueden resolverse por sí solos en 24 horas. Pero los más grandes pueden ser catastróficos.

Fuente: The Washinton Post

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